91 Carlota
Era mi última oportunidad antes de volver a Nueva york, pensé que iba a funcionar, pero Mónica es terca y está profundamente dolida, no la culpo, después de todo, creo que yo hubiera hecho lo mismo.
—¿Estás segura de que te vienes conmigo? —le dije viéndola a la cara, tenía la nariz roja y los ojos hinchados, había estado llorando toda la noche después de llegar, aun así, estaba más serena.
—Sí, me iré. Creo que necesito un empleo nuevo, como que me cague encima de los trabajos de Ro