Genoveva
Tengo que tener esta publicidad lista y hasta ahora no me gusta nada de lo que los creadores me han entregado, estoy tan concentrada en lo que estoy haciendo que casi no escucho la llamada de mi asistente.
—Señorita, Genoveva —me llaman por el intercomunicador.
Puse los ojos en blanco porque esta niña no era como Rita y Mónica que si sabían cómo yo trabajaba y cuando no debía ser interrumpida.
—¿Qué quieres, niña? —pregunté de mal humor.
—El técnico que envió el señor Collins está