53- Mónica
El viaje relámpago me cayo como balde de agua fría y eso junto con todas las malas noticias que trajo me sentaron de la patada, eso y que Makim no contestará mis mensajes. En cuanto pude cambiar el chip a mi celular y ponerle uno con el código de Alemania y llamé a Makim.
—Buenas tardes— me contesta una mujer y quedé de piedra— bueno, bueno… aló, ¿hay alguien allí?
—Eeh… sí, ¿me pueden comunicar con Makim? —pregunté en voz baja, queriendo colgar, pero la educación no me dejó.
—Sali