Los días que siguieron fueron tranquilos. Vincenzo había tenido que realizar un viaje de imprevisto por lo que Dana no lo había cruzado siquiera y eso la hacía sentir tranquila.
Faltaba muy poco tiempo para que las carreras dieran comienzo. Ella debía concentrarse al máximo y entrenar muy duro para dar lo mejor de sí.
Sofía estaba leyendo los últimos chismes que circulaban en las redes cuando una noticia la dejó completamente muda.
_ Dana, ¡no lo puedo creer! _ saltó de su silla dando un fuerte