El tiempo de almuerzo era largo, así que Adriana pidió comida para llevar y también hizo que trajeran apósitos.
Eran todos con diseños de dibujos animados.
Adriana notó que a Omar no le gustaban, así que cuando había gente alrededor, se movía cerca de él y con voz melosa le decía:
—Carino, voy a cambiar tu apósito por ti.
Los ejecutivos se quedaron asombrados.
Adriana, sabiendo que Omar no se atrevería a hacer algo indebido en público, eligió uno con la figura de Mickey Mouse más grande y, como