Adriana revisó la ubicación actual y notó que estaban bastante cerca de la casa de Amanda. Miró disimuladamente a Omar en el espejo y, viendo que no estaba prestando atención, cambió la ruta.
El auto avanzó en línea recta y se acercaba rápidamente a la casa de Amanda.
De repente, se escuchó la voz fría de un hombre desde atrás,
—Adriana, ¿a dónde vas?
Adriana parpadeó y respondió casualmente:
—Ah, compré algo, estoy dando un rodeo para recogerlo.
—¿Sabes qué hora es ahora?
—Muy pronto.
—No rec