POV Amara
El tiempo se detuvo.
Por un instante, todo lo que conseguí escuchar fue el sonido de la lluvia fina golpeando las hojas y el eco distante del trueno rasgando el cielo. La lluvia acababa de comenzar.
Beatriz estaba parada allí… impecable, cruel, hermosa como una tormenta.
Sus tacones se hundían en la hierba mojada, pero ella no parecía preocuparse. Tenía ese tipo de elegancia fría de quien no se desmorona, incluso cuando el suelo cede.
No dije nada.
Ni me moví.
Pero mi corazón latía de