POV Killian
La claridad de la mañana se derramaba por las cortinas como oro líquido, tocando el suelo de la habitación y el contorno de su cuerpo.
Por un instante, pensé que todavía estaba soñando.
El silencio era suave. El tipo de silencio que solo se siente cuando parece que el mundo entero se ha detenido.
Abrí los ojos lentamente y lo primero que vi fue su cabello esparcido sobre la almohada, la piel iluminada por el sol. Amara dormía de lado, con los labios entreabiertos, la sábana subiendo