Capítulo 68 — Ella parecía una diosa caída en la tierra.
POV Killian
El salón de comedor de los Argento era tan impecable como sofocante. Las lámparas de cristal reflejaban la luz dorada sobre la larga mesa, decorada con arreglos de flores blancas y copas alineadas como soldados. El ambiente exhalaba poder, pero para mí no era más que otra prisión.
Beatriz estaba sentada a mi lado, sonriente, como si la noche fuera la prueba de que nuestro matrimonio había comenzado bien. Frente a nosotros, Ronaldo —impecable en su traje azul marino, siempre con esa