Capítulo 65 — Amara era mi herida, mi obsesión, mi infierno y mi paraíso.
POV Killian
El reloj marcaba casi las tres de la madrugada cuando decidí bajar. El jardín no me había dado respuestas, solo más rabia. Volver al cuarto sería inútil.
El sueño no venía, y mi mente no dejaba de martillar su nombre, su rostro, el peso de su vientre creciendo, recordándome lo que estaba en juego.
Bajé en silencio, con pasos firmes sobre los escalones de madera. La mansión dormía, pero yo estaba demasiado despierto.
En la cocina encontré a la única persona que siempre supo descifrar