POV Amara
El salón estaba lleno de flores blancas y doradas, delicadamente dispuestas como si cada pétalo hubiera sido elegido para herirme.
Los invitados susurraban, las luces se reflejaban en los cristales suspendidos, y todo parecía demasiado perfecto… demasiado perfecto para ser real.
Pero lo era.
Yo estaba allí, sentada, viviendo lo que parecía una pesadilla.
Killian, de pie en el altar, era la imagen de la imponencia. El traje oscuro lo hacía aún más inalcanzable, y cada detalle suyo —la