POV Amara
Sus labios aún flotaban tan cerca de los míos que bastaba un soplo para que nos encontráramos de nuevo. Mi corazón latía desbocado y sentía que, si Killian me besaba una vez más, simplemente no tendría fuerzas para huir.
Pero entonces mis ojos, casi sin querer, se desviaron hacia su celular. La pantalla aún iluminada mostraba el nombre que no quería ver: Beatriz. El impacto fue como un balde de agua fría. El aire que quemaba en mis pulmones se volvió hielo.
Me alejé rápido, casi trope