POV Amara
— Killian… —mi voz salió como un hilo. El nudo en la garganta no me dejaba continuar—. No puedo… necesito tiempo.
Me alejé de él, con el cuerpo entero en alerta. Parte de mí quería gritar que jamás lo permitiría, que él no tenía ese derecho. Pero otra parte, la más silenciosa, latía en algún rincón de mi pecho: ¿y si… él realmente pudiera?
La quietud tras mi respuesta pesaba en la oficina. Killian aún sostenía mi mano, con los dedos temblorosos, y sentía el peso de aquellas palabras r