Capítulo 96 — “No quiero seguir trabajando para un hombre maniático del control.”
POV Killian
Los días que siguieron fueron una mancha de silencio y café amargo.
Trabajo, informes, contratos.
Todo bajo control o al menos eso parecía.
Eso era lo que mejor sabía hacer: fingir que nada me afectaba. Incluso cuando el mundo entero ardía bajo mis pies.
Amara evitaba cualquier contacto. En el desayuno, ya no bajaba. En la cena, sus cubiertos sonaban solos. Y por la noche, el sonido de la puerta cerrada con llave me recordaba lo que había perdido.
La casa estaba fría y su silencio e