Adara
Estaba cansada, quería regresar a nuestro apartamento con Althaia quien se quedaría con nosotros para siempre. Con el acta de matrimonio Patricia lo anexaría, ahora era completar el papeleo, según lo dicho hace algunos minutos. Desde entonces Julián pasea a nuestra bebé, lo veía hablar con mi suegro, padre y Alejo, quien no dejaba de llamar a mi hija tripe A. Euma se acercó. El resto de las chicas se encontraban bailando.
—¿Qué necesitas Adara? Te veo impaciente.
—Lo estoy, ayúdame a ingr