Chris desbloqueó su teléfono y marcó la línea de Rocío, pero nadie respondió.
Suspiró y volvió arriba, mientras escribía un mensaje para enviárselo a ella.
Chris: [Cariño, necesito hablar contigo. Por favor, no me dejes fuera. Me está volviendo loco. Te extraño. Dime dónde estás y vendré a buscarte.]
Mientras tanto, Rocío acababa de llegar al ático de Glenda Anderson y tocó el timbre tres veces.
Diez minutos más tarde, la puerta se abrió mostrando a Glenda con aspecto muy cansado. Se había puesto una bata de seda verde claro para cubrir su pijama.
—¿En serio? Chica... ¿esta vez? ¿Han sido perseguida por tu marido? Te ves como una mierda —Glenda bromeó y abrió la puerta de par en par para que entrara Rocío.
—Sí, no pude ir a casa de Evelyn porque está en la fase de luna de miel en su nueva relación con Jayden. La gira de Amelia se extendió, lo que solo me deja contigo, mi calabaza —Rocío dijo mientras se dejaba caer en el sofá.
—Solo di que te entiendo mejor y te doy mejores consejos.