En el momento en que el avión privado se elevó hacia el cielo, Chris se arrepintió de irse.
Dejar a Rocío fue un terrible error. '¿Y si algo le pasa a ella?' Chris pensó para sí mismo en agonía.
—Dígales que se den la vuelta —ordenó Chris secamente, haciendo que su asistente se congelara en estado de shock.
—¿Q-qué señor? —John tartamudeó, no podía creer lo que escuchaba.
—¿Estás sordo? —preguntó Chris, volviendo la cabeza para mirar a John—. Dije que le dijeras al piloto que se diera la vuelta.
—S-señor... eso no es posible —dijo John, preguntándose por qué los demonios de su jefe decidieron empezar a actuar cuando estaban a millas de distancia del suelo...
'¿Y si me echa del avión por no seguir sus instrucciones?' John se estremeció ante la idea.
—Señor, ¿por qué no solucionamos este problema primero? Estoy seguro de que la señora Stevens estará bien en las pocas horas que estará fuera —dijo John. No quería complicar las cosas diciéndole al piloto que diera la vuelta.
Chris se burló