Habían pasado cinco días en un borrón y Rocío aún no sabía nada de Chris. Elizabeth le dijo que él siempre llegaba tarde y se iba temprano en la mañana.
Para Roció, cinco días fueron suficientes para darse cuenta que solo era un simple florero más de adorno en aquella casa para Chris. Había dejado de esperarlo como una idiota y continuaba solicitando trabajo.
Había recibido un correo electrónico invitándola a una entrevista en una empresa llamada de una empresa. El puesto que había solicitado e