Jasmine usó un vestido de novia largo de encaje con la cintura transparente. El sencillo vestido se ajustaba muy bien a sus curvas y complementó su look con un moño rizado.
Todos no hablaron mucho ya que todo el lugar estaba lleno de música.
Amelia llegaba tarde y el evento ya había comenzado.
Varias modelos estaban desfilando sobre el escenario, mostrando los diferentes tipos de vestidos de novia que pronto estarían en el mercado.
Los vestidos de novia eran únicos y llamativos.
Chris se inclinó y le susurró al oído Rocío. —¿Tu vestido de novia también está en exhibición?
—No... lo diseñé hace mucho tiempo y solo lo usaré yo. Por supuesto, no puedes verlo hasta el día de nuestra boda —dijo Rocío, haciendo que Chris siseara.
—Quería saber cómo se ve para poder imaginar cómo te verías cuando prometamos amarnos para siempre en el altar.
Rocío se rió entre dientes. —Lo sabrás en el fatídico día, mi amor.
La última modelo había regresado cuando el presentador subió al escenario y comenzó a