Cuando llegó a la sala de Evelyn, entró y encontró a Jayden sentado junto a su cama, mientras la miraba sin pestañear.
—¿Cómo está ella? —preguntó Chris cuando estuvo más cerca. Le dolió el corazón cuando descubrió que ella todavía estaba inconsciente, pero no había nada que pudiera hacer.
—No es bueno, hermano. Ni siquiera se está despertando. Estoy tan asustado —escuchó Chris que Jayden se ahogaba con sus palabras. Nunca antes lo había visto tan devastado.
—Ella se despertará hermano... —Chris consoló a su amigo aunque él también tenía un dolor intenso.
—Lo siento, parezco tan inútil en la búsqueda de Rocío. La mayoría de mis conexiones son personal médico. He hecho correr la voz en caso de que la lleven a un hospital, ellos nos informarán —dijo Jayden pero sus ojos nunca dejaron a Evelyn.
Chris inhaló profundamente y miró hacia el techo blanco mientras parpadeaba para contener las lágrimas.
—Gracias... cualquier ayuda es apreciada. Tendré que seguir a los que la buscan. Despu