Cuando Rocío volvió en sí, Chris estaba sentado junto a la cama acariciando su rostro. Sus cejas estaban fruncidas mostrando lo preocupado que estaba.
—¿Tienes un deseo de muerte? —Chris le preguntó a Rocío en el momento en que vio que sus ojos se abrían.
—¿Cómo pudiste pararte en medio de la carretera? ¿Qué pasaría si te atropellara un auto? ¿Cómo puedes ser tan descuidado? —el regañó. Chris todavía podía sentir su corazón latiendo con fuerza en su pecho por el susto que había experimentado an