Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra una hermosa noche de verano, Mirah y yo caminábamos tomados de la mano por una de esas hermosas y bien iluminadas calles adoquinadas de La Colonia, cerca del sector comercial; lugar en donde todas las familias salían a pasear en esas refrescantes y tranquilas noches que contrastaba con las tardes calurosas de la pesada estación.
El Capitán Estraus me había dado una semana libre







