Mundo ficciónIniciar sesiónA Selene no se le escapó el detalle del barullo que hacía, estaba más que segura que la maldita perra tenía la esperanza de que sus gritos pudieran hacerse escuchar hasta los oídos de sus compañeros y estos vinieran en su rescate. Así que no perdió más tiempo, aprovechó la cobertura acústica que le proporcionó la desconocida y se deslizó entre el tronco del árbol j







