ARTURO BRUSQUETTI.
Sabía desde un principio que algo no estaba cuadrando con el comportamiento de mi hermano, y a pesar de mis sospechas, solo supuse que estaba exagerando.
Ahora se encuentra púbicamente comprometido con la mujer que amo, y pese a que ella está siendo obligada, su rostro me ha dicho que me calme, aunque es lo menos que siento en este momento.
Me encuentro en una esquina, observando y todo, especialmente a la mujer que amo, siendo manipulada como un juguete de aquí para allá.