Estaba llegando a la mansión, donde efectivamente, toda mi familia se encontraría. Quisiera poder devolverme al trabajo, pero no puedo simplemente ignorarlos porque sí.
La presión de mi abuelo, mi madre con sus quejas, Patricia con sus insinuaciones y mi padre con su mal trabajo. No puedo comprender como el abuelo, fue capaz de dejarlo al mano de la empresa familiar, cuando ni siquiera sabe tomar un lápiz con las manos.
— Mi niño hermoso. Por fin te dignas a visitar a tu madre — sisea mi pro