33 - Lo odio y lo amo al mismo tiempo.
A este punto de la historia, estaba bastante segura que Arturo me seguía los pasos. ¿Cómo es posible que venga a cenar en el mismo restaurante en el que estoy con Viktor?
Su ojo visible, no disimulaba siquiera un poco, su molestia hacia mi persona, y las personas comenzaban a susurrar. Me sentía incómoda.
— Soy yo, o las personas miran mucho hacia nuestro lado — manifiesta mi compañía, llevando su copa de vino a sus labios. Fuerzo una sonrisa, y simulo estar de acuerdo.
— El hombre la odia