26 - No sabe lo que le espera.
Nos encontrábamos listas para irnos, y el chofer ya aguardaba por nosotras en la planta del hotel. Me sentía un poco rara, pues hace tiempo que no me arreglaba tanto, o al menos, no utilizaba vestidos de gala. También, mi padre evitaba que asista a estos eventos, según sus palabras por seguridad.
La gente sabía que tenía una heredera, más no sabían cómo era; y al ser una hija adoptiva y no tener casi ninguna similitud con ellos, me fue más fácil hacer una vida normal, y lo agradecía. Era mejor.