18 - Es la víctima.
ARTURO BRUSQUETTI.
Ella se veía hermosa, radiante. Se veía suelta y relajada. La vida da tantas vueltas, que termina colocándonos en el mismo lugar, pero yo no pierdo de vista mi objetivo principal. Recuperarla.
Nunca antes la he tenido tan cerca, su aroma suave se adentró en mi ser, adueñándose por completo de mí. Tanto, que me ha costado contenerme en no saborear, sus labios carnosos y humedecidos, por el deseo de ella sentirme. Estábamos sumidos en un trance, donde solo existíamos nosotros