Mundo ficciónIniciar sesiónLos finales felices no existen, son solamente nuevos inicios.
Amelia había leído lo anterior en algún libro viejo y cuánta razón encerraba aquel pensamiento. Ahora se encontraba en camino a la hacienda donde su hijo se había criado durante los últimos cuatro casi cinco años, esta vez Cristina su madre la acompañaba. También iba John, por supuesto.
Amelia recordaba que en la noche anterior Santiago le pidi&oacu







