Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl aroma de panqueques recién hechos comenzaba a esparcirse por toda la casa, llevando consigo ese olor irresistible de azúcar, vainilla y mantequilla derretida. Helen removía la masa con destreza, aún con una sonrisa discreta en los labios, intentando ignorar el calor de las manos de Ethan que, una vez más, la abrazaba por detrás. Él pegaba su cuerpo al de ella con la excusa de &ldquo







