—Solo dices eso porque te cae gordo Tay. —me cruzo de brazos —Él no me ocultaría algo así, después de todo es mi guardián.
—Yo que tú, no me confiaría tanto solo por eso.
Ladea una sonrisa, me toma de la cintura posesivamente y planta un beso en mis labios que me deja sin aliento, mi cara ardía porque sabia que me afectaba el que actuara de esa forma conmigo
“Y yo porque dejo que lo haga, se supone que hemos terminado ¿no?”
Como siempre, se marcha dejándome con la palabra en la boca y con la du