—no lo hagas Fabrizio— se tensa Channel
—tú lo quieres también— susurra él y ella no lo pudo soportar más, cedió a sus toques, a sus encantos, a ese placer que él le sabe dar.
Lujuriosos están ambos, queriendo tomar el control al mismo tiempo, desesperados por querer más, por sentir más.
—mi diosa— jadea Fabrizio al sentir sus movimientos —te extrañe— confiesa él y continúan de manera descontrolada
Channel está desquiciada con este placer. —hazlo— ordenó ella, dándole permiso de darle por atr