—¡Dios!— Channel en sus pensamientos y siente esa corriente que recorre su cuerpo, lo observa desde los pies y su mirada sube lentamente hasta encontrarse con esos ojos que la dominan —¡Eres tu!— se hace ella la loca, no quiere demostrarle por nada del mundo, lo que siente al verlo, y más al escuchar pronunciar su nombre
—estas... Hermosa— está totalmente hipnotizado con la belleza de esa pequeña mujer, su traicionero corazón empieza a palpitar, por lo que él trata de controlar sus emociones