Irse

Amora llevaba 3 días en casa del alcalde y el pequeño Gabriel no se separaba de su lado.

Le había quitado el estrés y la había relajado.

Sin embargo, sintió miradas, pero no podía ver a nadie mirándola, se dio cuenta que el pequeño Gabriel también notó las miradas, pero no le importó.

Faltaban pocos días para la audiencia y tuvo que ir a ver a Rosa Dourada más tarde ese mismo día.

Amora suspiraba recordando la mirada que le estaba poniendo cuando el pequeño Gabriel habló;

"No te asustes, el tí
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