Amora miró y no vio nada más que la sensación de estar allí, como si ya hubiera vivido ese momento.
Los ojos del vampiro estaban muy abiertos por la sorpresa, ya había visto a Amora y lo sabía.
El vampiro se marcha lo más rápido que puede y le entrega la propiedad a Carlos.
Gabriel estaba confundido, nunca había visto una situación así, todo era normal hasta que Amora miró hacia atrás.
El ambiente era deferente, pero Amora no se centró en eso.
Amora se sintió extraña.
Gabriel, a pesar de ser u