MARTINA
Estaba de acuerdo en algo y es que hay cosas que uno debe solucionar uno mismo y sin ayuda de nadie. Quise darle ese, empujó a madre e hijo y creo que, desde aquel día, Lars cambió su actitud con la mujer que le dio la vida. Y la señora Zelinda también. Porque escuché todo lo que le había contado Lars y ella se quedó a cuadros.
Flashback.
—No sabía que ellos dos no estaban bien— dijo la señora sorprendida por la información que le había dado su nieto.
—No querían que nadie supiera que s