Darius estacionó frente a la casa de sus suegros y descendió del auto para abrirle la puerta a su esposa y ayudarla a bajar. Jolie no quería ser parte de un teatro, pero al menos trataría de fingir por un par de horas, aunque en realidad esperaba ansiosa la respuesta de uno de sus grandes amigos que le aseguró ayudarla.
Recibió la mano del hombre y de inmediato Darius envolvió un brazo alrededor de su cintura, descansando su mano en su cadera, muy cerca de la curva de su trasero y ella lo miró