La noche fue larga y poco grata para Jolie, que no dejó de dar vueltas en la cama, no solo por la situación en la que se encontraba, sino porque de alguna manera las caricias y los besos que compartió con Darius llegaron a su mente como un recuerdo no deseado que no la dejó sentir ni una pizca de paz.
Agradeció que él ya no se encontrara en el apartamento cuando salió de la habitación, encontrándose con el desayuno preparado y una nota que decía que se verían en la tarde para ir juntos a casa