Manuela detuvo el auto frente a ella. Subió al auto luego de despedirse de sus amigas. Sofía sonreía frente a la pantalla de su celular, su esposo le había enviado una imagen de su pequeña, dormida en su cama. Era increíble lo rápido que el tiempo había pasado. Su vida no era como se la imaginó que sería hace cinco años cuando la dañaron física y psicológicamente. Era mucho mejor, tenía más de lo que había deseado tener.
Guardó su teléfono en su bolso mientras escuchaba a Manuela contarle sobre