Sofía llamó por teléfono varias veces a Xavier, pero no obtuvo respuesta, rogaba porque él estuviera en casa, dio gracias al cielo cuando vio su auto en el estacionamiento del edifico de su departamento. Apenas Manuela estacionó, Sofía salió corriendo del coche. —Señora espere— En un par de segundos Manuela estuvo detrás de ella —Más despacio señora, puede caerse— Le advirtió su guardaespaldas.
Lo primero que hizo fue ir al despacho a buscarlo mientras lo llamaba, luego la cocina, el gimnasio,