Amanda había visto a su padre conversar con los Ferrandino. Vio que con ellos estaba también Xavier y eso la animó más a acercarse. Además, no quería que su padre volviera a ofender a la familia de Andrés.
—Hola, buenas noches— Saludó Amanda con su usual profesionalismo —Señora Aurora, que gusto verla—
—Igual querida, te ves hermosa— Ellas estaban acostumbradas a verse en actividades como éstas, aunque nunca pasaban más allá de un cordial saludo y unas cuantas frases.
—Muchas Gracias, usted tam