Xavier se acomodó en el sofá cruzó una pierna colocándose su saco en ellas tratando de ocultar el pequeño gran problema que tenía ahí abajo y fingió ver la televisión.
—Oh, Xavier— dijo Aurora cuando lo vio.
—¿Qué tal estuvo?
—Fue mejor de lo que imaginé. ¿Sofía está en casa?
—Sí, recién llegamos, está en la cocina.
—Hola, Mamá, Papá.
—Mi pequeña— Gino la abrazó y luego su madre también.
—Estaba preparando algo para comer, pueden acompañarnos.
—Bien, vamos te ayudo la verdad no comimos casi nad