Mundo ficciónIniciar sesiónSin pensarlo dos veces, entro de golpe y salivo con lo que veo, Anelys está abierta de piernas, masturbándose, sus mejillas están rojas, me ve e intenta sacar su mano de sus bragas pero cierro con pestillo y antes de que incluso lo haga, dejo el arma sobre la mesilla de noche y la detengo.
—Lenin…
—¿







