Mundo ficciónIniciar sesiónPara cuando regreso a casa luego de haber hecho unas compras innecesarias gracias a Lenin, mi enfado es más que apocalíptico. Gasté la mitad de mis ahorros en un nuevo guardarropas, lo necesitaba pero tenía planeado que fuera tan pronto, el hijo de perra me había cortado con tijeras toda mi ropa, sin piedad, incluso se atrevió a agarrar mis bragas y toda mi ropa interior, llevándolas al mismo destino







