Mundo ficciónIniciar sesiónUna espantosa arcada me despertó violentamente, salté de la cama y corrí al baño. Al principio me desorienté un poco, luego me di cuenta que estaba en casa de Dorian. «Mi maldita suerte». Luego de dejar la noche anterior en el retrete, lavé mis dientes y mi cara, lucía salida de una película de terror. Me veía fatal y me sentía aún peor. Me metí en la ducha para tratar de mejorar mi semblante. El a







