Mundo de ficçãoIniciar sessãoDesde el momento que conocí a Samantha supe que sería mía. No había otra opción posible. Todo en ella me fascinaba, su simpleza, su belleza, incluso su timidez me resultaba encantadora.
El hecho de que no supiera lo maravillosamente sexy que era, y lo deseable que me resultaba, era incluso enloquecedor.
A medida que fui conociéndola, y entrenándola, me sorprendía cada día más.
Había visto en sus







