Mundo ficciónIniciar sesiónUna de las razones por las que Hubert terminaba obedeciendo a Stefan era precisamente esa. Aunque fueran amigos desde niños, nunca se cansaba de mirar aquel rostro perfecto.
Stefan llegó temprano al restaurante que Susan había elegido.
Pero Susan todavía no aparecía.
Se sentó junto a la ventana con aire perezoso y elegante. Incluso así, su encanto no disminuía en absoluto.
Mientras esperaba, varias chicas se a







