El rostro de Susan se sonrojó. Los recuerdos de la noche anterior cruzaron por su mente.
Stefan ignoró su rubor. La miró directamente a los ojos y dijo:
—Siento que el tiempo pasa demasiado rápido cuando estoy contigo.
Susan bajó la cabeza, avergonzada, y decidió ignorarlo. Lo único en lo que podía pensar era en tomar la píldora anticonceptiva. Tenía que recordarlo.
Al llegar a la empresa, Susan siguió a Stefan, pero deliberadamente mantuvo cierta distancia.
Stefan tenía un ascensor exclusivo,