-Hola, soy Diana ¿Quién llama?- preguntó al contestar.
-Soy yo, Mauro, siento la hora.-
-Eres tú… ¿por qué me llamas tan tarde?-
Se escuchó como una llamada de atención, trató de calmarse antes de continuar.- Espero no sea algo malo.
-No pude hacerlo antes, no sabía que decirte.-
-Habla.- lo presionó para terminar esa conversación.
-Estoy abajo de tu edificio... ¿puedo subir?-
Diana creyó escuchar mal y asomó la cabeza por su ventana.
Su departamento estaba en el tercer piso, no tuvo dificult