—¿Cómo? ¿Acaso escuche mal lo que acabas de decir?
Emilio torció la boca, sacando sus manos de los bolsillos mientras sus dientes rechinaban.
—¿Cómo te atreves a repetirlo?
Creyó que invitar a Lorenzo personalmente ya era un gran honor para él. ¡Pero ese novato se atrevió a negarse!
—¡El Asesino de familias se ha enfadado!
Los prisioneros alrededor se asustaron muchísimo y retrocedieron varios pasos.
La aterradora aura de Emilio era como un frío congelante. Como el tercero más fuerte de la prisi